Imagina dos piedras verdes. Las dos son naturales. Las dos pueden ser auténtico jade. Las dos se han utilizado durante siglos para fabricar joyas y objetos tallados. Y, sin embargo, mineralógicamente no son lo mismo. Una puede ser jadeíta. La otra, nefrita.

Esta es probablemente la primera cosa que debemos aprender sobre el jade: Jade es un nombre utilizado para dos materiales mineralógicos diferentes.

A partir de aquí resulta mucho más fácil comprender sus colores, precios, tratamientos e imitaciones.

Jadeíta y nefrita: las dos grandes familias del jade

Jadeíta

La jadeíta es un mineral perteneciente al grupo de los piroxenos. Su fórmula ideal es: NaAlSi₂O₆

Puede encontrarse en diferentes colores y determinadas variedades de extraordinaria calidad alcanzan un enorme valor gemológico.

Nefrita

La nefrita no es jadeíta. Es un agregado mineral formado principalmente por minerales de la serie tremolita-actinolita, pertenecientes al grupo de los anfíboles.

Su estructura microscópica entrelazada le proporciona una característica especialmente importante: una extraordinaria tenacidad.

Por tanto: jadeíta ≠ nefrita pero jadeíta = jade y nefrita = jade.

Una comparación rápida que evita muchas confusiones

CaracterísticaJadeítaNefrita
Grupo mineralPiroxenoAnfíbol
EstructuraAgregado de jadeítaFibras/cristales entrelazados
Dureza aprox.6,5–76–6,5
ColoresMuy variadosVerde, blanco, crema y otros
Puede ser jade auténticoSíSí
TenacidadMuy altaExcepcional
Jade imperialAsociado a jadeíta de alta calidadNo

Esta diferencia nos lleva a otro concepto importante.

Jade duro no significa jade imposible de romper

En gemología debemos distinguir dureza de tenacidad.

La dureza indica principalmente la resistencia de un material al rayado. La tenacidad describe su resistencia a: fracturarse, astillarse o romperse.

El jade, y especialmente la nefrita, posee una estructura interna entrelazada que puede proporcionarle una resistencia extraordinaria a la rotura. Esta propiedad ayuda a explicar por qué distintas culturas pudieron fabricar con jade: herramientas, armas, ornamentos, objetos rituales y complejas esculturas.

Jadeíta y nefrita naturales comparadas

El jade no tiene por qué ser verde

Probablemente sea la asociación más fuerte que tenemos: jade = verde.

Pero la realidad es mucho más amplia. Especialmente en jadeíta podemos encontrar materiales: verdes, blancos, lavanda, amarillos, rojizos, anaranjados, grisáceos e incluso casi negros. La nefrita también presenta diferentes tonalidades, desde blancos y cremas hasta distintos verdes y colores más oscuros.

Por eso:

El color verde no demuestra que una piedra sea jade y la ausencia de verde tampoco significa que no pueda serlo.

¿Qué es el jade imperial?

Aquí entramos en una de las variedades más conocidas y valiosas del mercado. El término jade imperial se utiliza para determinadas jadeítas de calidad excepcional, especialmente apreciadas por su: color verde intenso, buena translucidez, textura fina y distribución atractiva del color.

El cromo está relacionado con el característico verde de determinadas jadeítas de gran calidad. Pero no convertiría cualquier jadeíta verde brillante en “jade imperial”. Es una denominación asociada a características de calidad muy concretas.

Jadeíta verde translúcida de alta calidad

En jade, “auténtico” no es suficiente

Supongamos que un laboratorio determina que una pieza es jadeíta. Eso responde a:

¿Qué material es?

Pero todavía queda otra pregunta:

¿Qué le han hecho?

Especialmente en el mercado de jadeíta existen tratamientos destinados a: mejorar el color, aumentar la transparencia, eliminar determinadas manchas, o modificar la apariencia general.

Por eso es habitual encontrar referencias comerciales a categorías como: Tipo A, Tipo B y Tipo C.

Jade tipo A, B y C: qué significan

Jadeíta tipo A

Se utiliza para jadeíta que no ha recibido tratamientos como blanqueamiento químico e impregnación con polímeros o teñido.

El encerado superficial tradicional utilizado después del pulido puede aceptarse dentro de esta categoría en determinados contextos comerciales.

Es la categoría que generalmente se busca cuando se habla de jadeíta natural sin tratamientos importantes.

Jadeíta tipo B

La jadeíta ha sido sometida a procesos químicos destinados a eliminar determinadas impurezas y posteriormente puede impregnarse con polímeros o resinas. La piedra sigue conteniendo jadeíta. Pero está tratada.

Jadeíta tipo C

Se refiere a jadeíta cuyo color ha sido artificialmente modificado mediante teñido.

Tipo B + C

También podemos encontrar material que combine: impregnación + teñido.

Por eso una piedra puede ser mineralógicamente jadeíta auténtica y, sin embargo, tener un valor comercial muy diferente debido a los tratamientos.

El problema empieza cuando otra piedra recibe el nombre “jade”

El término jade tiene muchísimo atractivo comercial. Por eso existen numerosos nombres que incorporan la palabra “jade” aunque el material no sea realmente jadeíta ni nefrita. Podemos encontrar piedras de apariencia verde pertenecientes a: serpentina, cuarzo, aventurina, calcita y otros minerales.

Algunos nombres comerciales históricos pueden inducir a confusión. La regla mineralógica es bastante sencilla: Para considerarlo jade en sentido gemológico, debemos estar ante jadeíta o nefrita.

Serpentina: una de las confusiones importantes

Determinadas serpentinas verdes pueden presentar una apariencia bastante similar a la nefrita. Además, suelen ser más blandas. Esto ha hecho que diferentes materiales serpentínicos hayan sido comercializados bajo nombres que incluyen la palabra “jade”.

Pero: serpentina no es jadeíta y serpentina no es nefrita.

Por tanto, mineralógicamente no es jade.

¿Y la aventurina verde?

También puede venderse incorrectamente con nombres relacionados con jade.

La aventurina pertenece fundamentalmente al mundo del cuarzo, mientras que el jade auténtico corresponde a jadeíta o nefrita. Además, determinados ejemplares de aventurina muestran pequeños destellos producidos por inclusiones minerales.

Ese efecto no es una característica propia del jade.

Jade, serpentina y aventurina verde comparadas

Tengo una piedra verde: ¿cómo puedo saber si es jade?

Aquí no confiaría en ningún “truco definitivo”. El jade es precisamente uno de los materiales donde una identificación profesional puede marcar una gran diferencia económica. Aun así, podemos observar varias características.

Mira su textura

La estructura puede proporcionar información sobre el material.

Estudia la translucidez

Algunas jadeítas permiten que la luz penetre de una forma especialmente atractiva. Pero existe jade opaco y también imitaciones translúcidas.

Observa el color

Busca cómo se distribuye dentro de la piedra. Las acumulaciones de colorante en: fracturas, poros o límites internos pueden resultar sospechosas.

Examina la superficie

Una lupa de 10 aumentos puede ayudarnos a encontrar: fracturas, texturas, concentraciones de color, pulido, inclusiones y posibles características de tratamientos.

No destruyas la piedra

No utilizaría: ácidos, agujas calientes, raspados, golpes, ni pruebas de rayado sobre una pieza terminada.

¿Sirve golpear el jade para escuchar su sonido?

Existe una larga tradición de valorar determinados objetos de jade por el sonido que producen al golpearlos suavemente. Sin embargo, no lo utilizaría como una prueba doméstica definitiva de autenticidad.

El sonido puede depender de: tamaño, forma, espesor, fracturas, montaje, estructura y material.

Además, golpear una pieza que queremos conservar introduce un riesgo completamente innecesario.

¿Sirve comprobar si está frío?

Otro consejo frecuente consiste en afirmar que: “el jade auténtico siempre está frío”.

Las piedras pueden sentirse frías porque conducen el calor de nuestra piel de determinada manera. Pero muchos otros minerales y materiales también pueden producir esa sensación.

Por tanto: sentirse frío no demuestra que sea jade. Es una observación física, no un certificado gemológico.

Cuando el valor es importante, cambia la forma de comprar

Si estoy comprando una pieza económica porque simplemente me gusta su aspecto, una identificación visual puede ser suficiente para mi objetivo personal. Pero si el precio depende de afirmaciones como: jadeíta natural, tipo A, sin tratar, jade imperial o determinada procedencia, pediría documentación gemológica independiente.

Porque son precisamente esas características las que pueden cambiar enormemente el valor de la pieza.

¿Dónde se encuentra el jade?

Jadeíta y nefrita tienen historias geológicas diferentes.

La jadeíta se forma en condiciones geológicas relacionadas con alta presión y temperaturas relativamente bajas, características de determinados ambientes tectónicos.

Myanmar ha sido históricamente una fuente especialmente importante de jadeíta de calidad gema.

La nefrita puede formarse mediante procesos metamórficos y metasomáticos asociados a determinadas rocas y fluidos. Existen importantes depósitos en diferentes regiones del mundo.

China posee una relación cultural extraordinariamente profunda con el jade, aunque a lo largo de su historia se han utilizado diferentes materiales de jade y distintas procedencias.

El jade mucho antes de convertirse en una gema de lujo

Pocas piedras poseen una historia cultural comparable.

Su enorme tenacidad permitió fabricar objetos funcionales antes incluso de que el material adquiriese determinados significados ceremoniales.

Con el tiempo se utilizó para: ornamentos, objetos rituales, esculturas, sellos, joyería, recipientes y piezas artísticas extraordinariamente complejas.

En diferentes culturas el jade llegó a representar mucho más que una piedra bonita.

¿Qué propiedades espirituales se atribuyen al jade?

En diferentes tradiciones, especialmente debido a su larga historia cultural, el jade ha acumulado numerosos significados.

Actualmente suele asociarse simbólicamente con: prosperidad, armonía, sabiduría, equilibrio, fortuna, protección y longevidad.

El jade verde también aparece relacionado con el denominado chakra corazón dentro de determinados sistemas espirituales contemporáneos.

Estas interpretaciones pertenecen a tradiciones culturales y espirituales. No constituyen propiedades terapéuticas demostradas científicamente.

Cómo cuidar una pieza de jade

Aunque el jade destaca por su tenacidad, eso no significa que debamos tratarlo sin cuidado.

Utilizaría para una limpieza normal:agua templada, jabón suave y un paño o cepillo delicado.

Evitaría productos químicos agresivos. Hay además un motivo adicional para ser prudentes: podemos desconocer si la pieza está tratada.

Una jadeíta impregnada con polímeros no debería tratarse automáticamente como una pieza sin tratamientos.

Por eso, ante una pieza valiosa, seguiría las recomendaciones específicas correspondientes a su identificación gemológica.

Mitos rápidos sobre el jade

“Todo jade es verde” Falso. Existen numerosos colores.

“Jadeíta y nefrita son el mismo mineral” Falso. Son materiales mineralógicamente diferentes, aunque ambos son jade.

“Si está frío es auténtico” No demuestra nada por sí solo.

“Si no se raya fácilmente es jade” Hay numerosos minerales duros. Tampoco identifica por sí mismo una piedra.

“Una jadeíta tratada es jade falso” No necesariamente. Puede ser jadeíta auténtica que ha recibido tratamientos. Lo importante es declararlos correctamente.

“Toda piedra llamada jade es jade” No. Existen numerosos nombres comerciales aplicados a otros minerales.

“El jade imperial es simplemente jade verde” No. El término se asocia especialmente con jadeíta verde de características gemológicas excepcionales.


Preguntas frecuentes

¿Qué es el jade?

Es el nombre gemológico utilizado principalmente para dos materiales: jadeíta y nefrita.

¿Cuál es mejor, jadeíta o nefrita?

Son materiales diferentes y ambos pueden producir piezas extraordinarias. El valor depende de calidad, color, transparencia, textura, tratamientos, tamaño, procedencia documentada y otros factores.

¿Cuál es el jade más caro?

Determinadas jadeítas verdes translúcidas de calidad excepcional pueden alcanzar valores muy elevados.

¿Qué es el jade imperial?

Una denominación asociada a jadeíta verde de calidad excepcional, especialmente valorada por color, translucidez y textura.

¿Qué significa jade tipo A?

En el comercio de jadeíta se refiere generalmente a material sin tratamientos importantes como blanqueamiento e impregnación o teñido, aparte de determinados encerados tradicionales posteriores al pulido.

¿Qué significa jade tipo B?

Jadeíta sometida a tratamiento químico y posterior impregnación con polímeros.

¿Qué significa jade tipo C?

Jadeíta cuyo color ha sido artificialmente modificado mediante teñido.

¿La nefrita es jade auténtico?

Sí.

¿La serpentina es jade?

No, aunque determinados materiales de serpentina hayan recibido nombres comerciales que incluyen la palabra jade.

¿La aventurina es jade?

No. La aventurina es un material basado en cuarzo.

¿Cómo puedo saber si mi jade es auténtico?

La observación proporciona pistas, pero diferenciar jadeíta, nefrita, imitaciones y tratamientos puede requerir análisis gemológico.

¿Qué significa espiritualmente?

Se relaciona tradicionalmente con prosperidad, armonía, protección, sabiduría y buena fortuna. Son asociaciones culturales o espirituales, no efectos médicos demostrados.

Jadeíta natural verde parcialmente translúcida